Luego de seis meses en la Universidad de Carolina del Norte, la candidata a Dra. terminará de escribir su tesis doctoral y publicará un artículo científico, fruto del trabajo en equipo realizado en el país del norte.
Este verano, la estudiante de doctorado Angélica Grandón Sánchez, de la Facultad de Ciencias Forestales UdeC, regresó a Concepción luego de realizar una pasantía de seis meses en la Universidad de Carolina del Norte, EEUU, entidad con la cual la Universidad de Concepción posee un convenio de intercambio y colaboración.
Angélica se perfeccionó sobre las propiedades físicas de la saponina, sustancia que se encuentra presente en Quillaja saponaria –Quillay-, especie del bosque nativo esclerófilo de Chile, tema central de su investigación doctoral, apoyada por CONICYT y proyecto INNOVA CHILE, con la participación del Gobierno Regional de O’Higgins, CONAF y la UdeC.Cabe destacar, que la mayor superficie forestal de Quillay, se encuentra principalmente concentrada en la Región de O´Higgins, y aunque no posea un valor maderero en sí –debido a aspectos de crecimiento dasométrico heterogéneo y de calidad maderera- produce una sustancia extraíble llamada saponina, de gran importancia comercial, gracias a sus interesantes propiedades fisico-químicas. Esta sustancia posee propiedades tensoactivas que permiten un amplio uso en la generación de compuestos coloidales e interfaces, emulsiones y espumantes -detergentes y bebidas como la cerveza-. También, es de alto interés en las industrias farmacéutica, fotográfica, medicina, alimenticia y cosmetológica, entre otras. El mayor valor comercial lo adquiere en calidad de saponina de alta pureza, utilizada como coadyuvante en vacunas y desarrollo terapéutico. Además, se utiliza en la minería, por la capacidad de retención de minerales en piscinas de flotación, y en el área agrícola, para la preparación de pesticidas y fungicidas.
El universo de variabilidad en cuanto a estructura química que presentan las saponinas, ha permitido la identificación científica de más de 80 usos y aplicaciones; lograr identificar las variables que propician la mayor producción de saponinas, ha sido el objetivo central de los años que lleva trabajando en su tesis doctoral.
“Un objetivo ambicioso de mi tesis -que escapa del manejo de Quillay para producción de saponinas- fue evaluar las propiedades físicas de estas sustancias, para saber si el manejo que estamos realizando a las plantas tiene efectos en ello. Al profundizar en el tema, descubrí que posee propiedades de biomaterial, utilizados para la tecnología en compuestos orgánicos y vivos, y aplicación en el área de la nanotecnología. Pero para acceder a este tipo de tecnología, fue necesario perfeccionarse en laboratorios especializados. De esta forma, por gestión de los profesores Miguel Espinosa y José Becerra, y con apoyo de mi comisión de tesis -Dres. Manuel Sánchez, Darcy Ríos y Jorge Jara-, solicitamos la colaboración al experto en biomateriales, Dr. Orlando Rojas, del Departamento de Biomateriales Forestales de la Universidad Carolina del Norte, quién se interesó desde el inicio en la investigación, y me apoyó activamente en sacar adelante la propuesta poniendo a disposición un equipo de profesionales especializados, el abastecimiento en materiales, entrenamiento y nexo en el uso de equipos avanzados dentro y fuera de las dependencias del Departamento”, afirmó Angélica.
En específico, el desarrollo de la pasantía de investigación se centró en la caracterización física de 12 procedencias de saponinas derivadas de plantas tratadas con manejo en vivero. Se estudió el comportamiento de saponinas de Quillaja saponaria en un sistema de membrana estático, monitoreados en tiempo real mediante microbalanza de cuarzo, y las propiedades físicas, como la tensión superficial y ángulo de contacto.
Sobre la experiencia de su pasantía, la estudiante de doctorado destaca la forma operativa que dirigía su tutor en EEUU, “…la eficiencia del sistema es una realidad, no sólo para disponer de financiamiento, información y equipos, sino también para la existencia de una gran red de contactos profesionales, estudiantes e investigadores de diversas partes del mundo con quienes interactuábamos cada lunes en reunión de videoconferencia, exponiendo nuestros trabajos. Red de la cual, aún finalizada mi estadía, soy integrante con acceso a participar en las exposiciones. Eso es muy enriquecedor para practicar el inglés y obtener retroalimentación de ideas, metodologías, críticas y observaciones. Así mismo, existe colaboración grupal e independencia, ellos nos ven a la par y nos dan libertad para desarrollar ideas, debidamente planteadas, fundamentadas y discutidas, contamos con todo el apoyo, pero al final, eres tú quien toma las decisiones y te haces responsable”, señala.
Por último, Angélica elaborará, en conjunto con su grupo de trabajo, un artículo científico sobre los nuevos conocimientos adquiridos, y dejará abierta la opción para desarrollar futuras líneas de investigación. “Mi intención siempre fue optimizar al máximo esta oportunidad, no sólo cumpliendo objetivos profesionales, sino también compatibilizar aspectos de experiencia de vida como fue el conocer lugares, el intercambio cultural con profesionales y amistades. Sin duda, una experiencia muy enriquecedora que fue posible gracias al apoyo financiero de CONICYT a través del Programa de Becas de Pasantía Doctoral en el extranjero, Becas Chile”, destaca.




