Por Dra. Tamara Gorena
El 22 de abril es el día Internacional de la Tierra y fue establecido con la finalidad de “crear conciencia acerca de la sobrepoblación, la contaminación, conservación de la biodiversidad y calentamiento global, entre algunas otras preocupaciones medioambientales”. Además es un día para reconocer a la Tierra como nuestro hogar, recalcando la importancia de la interdependencia de los ecosistemas y los seres vivos que la habitamos.
Los problemas medioambientales en nuestro planeta son de lo mas variados. Recientemente de acuerdo a los registros de la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), llegamos al máximo histórico de temperatura superficial de los océanos, alcanzando los 21,1ºC, esta tendencia alcista tiene efectos en el medioambiente desconocidos en todo el planeta.
En Chile, estudios recientes evidencian el retroceso de los glaciares de la zona central producto de la contaminación antropogénica, lo que trae como consecuencia una disminución de las reservas de agua de la zona centro. Sumado a los graves episodios de contaminación producto de la mala ventilación, que afecta no solo a la población humana, sino también a diversos ecosistemas.
La educación ambiental temprana es fundamental, involucrar a niños y jóvenes en actividades que les brinden experiencias que les permitan familiarizarse con los elementos de la naturaleza y guiarlos para que paulatinamente tomen conciencia del cuidado de su entorno y del uso eficiente de los recursos. Todos los esfuerzos por mínimos que sean son claves para ir frenando el deterioro ambiental.
El cuidado de nuestro planeta y el uso eficiente de los recursos naturales es tarea de todos.