A modo de conmemorar el mes del medioambiente, el pasado viernes 31 de mayo, el profesor Dr. Eduardo Peña realizó una charla dirigida a estudiantes del último año de la carrera de Odontología de la Universidad de Concepción, sobre “Bosque Nativo, Plantaciones y el Ciclo Hidrológico”, instancia que busca concientizar sobre la huella hídrica en nuestra región.
Ante la preocupación mundial por los problemas de escasez de agua, el académico especialista en Ecología del Fuego y jefe de carrera de Ingeniería Forestal, compartió información sobre sus causantes, desarrolladas en gran medida por la deforestación para habilitar terrenos para la agricultura y ganadería -lo cual provoca el desbalance de energía en la tierra- y posterior a ello, para proteger los suelos erosionados por sobre explotación, se iniciaron las plantaciones forestales, las cuales juegan un rol importante en el ciclo del agua, pero no son el factor principal.
El bosque nativo, la formación de suelos y el ciclo hidrológico son vitales para recobrar la normalidad del sistema ecológico. A modo de ejemplo, el académico afirmó que la tierra se demora 500 años en formar un centímetro de suelo, por lo tanto recobrar la degradación no es una tarea fácil. Al cortar el bosque nativo se inicia una descomposición acelerada de la materia orgánica, lo cual continúa con los cultivos agrícolas y la actividad ganadera, sumándose a ello las quemas de terreno y los incendios forestales, acciones que reducen finalmente la capacidad de infiltración y la permeabilidad del suelo.
De esa forma, se han desarrollado reacciones en cadena hasta llegar a la erosión de los suelos, el académico señaló que mediante la lluvia se disgrega el suelo que no posee cobertura vegetal, creando otras dificultades, como fue la inundación del año 2006 en nuestra ciudad.

El profesor Dr. Peña, comparte información sobre la especie mañío, planta que fue regalada a los estudiantes.
Ante esto el profesor Dr. Eduardo Peña, compartió algunas experiencias sobre prácticas silviculturales realizadas en EEUU para proteger y conservar el suelo y el agua. Además, realizó una comparación entre el consumo humano y las plantaciones forestales para tomar conciencia de lo que ocurre en la realidad, “para entender la huella hídrica, daremos un ejemplo de consumo, en un almuerzo normal se gastan 5.142 litros de agua, equivalente al agua que se requiere para formar 17,1 kg de madera. Además, a nivel mundial el consumo por persona es de 1.385.000 litros por año; en cambio, 1 há de plantación de pino –alrededor de 1000 árboles-, los cuales producen 9.000 kg de madera al año, consume 2.700.000 litros al año; lo que equivale al consumo de 2,3 personas, mostrando que los árboles serían bastante eficientes en el uso del agua. Si se compara con algunos productos agrícolas como la soya, esta requiere 6 veces más que un árbol para producir 1 kg de materia vegetal. No obstante, es importante destacar que informes internacionales indican que el 92% del agua a nivel mundial, la utiliza la “agricultura” y en Chile corresponde a un 74%, señaló el académico.
Otras causantes de la disminución del agua disponible, son la reducción de la capacidad de infiltración del suelo o la capacidad de almacenamiento de agua en las napas freáticas y acuíferos, la corta de los bosques del mundo en un 40 a 50% del total, el desarrollo de la agricultura en zonas con pendiente, la impermeabilidad del suelo en las ciudades y las carreteras, la pérdida de materia orgánica del suelo, el drenaje y relleno de pantanos, el incremento de la población, la cosecha de agua de ríos y napas, y finalmente a los cambios de patrones de precipitación.
Con este escenario actual, el académico señaló que es vital recuperar la capacidad de infiltración de la tierra –pasto o descubierto-, rehabilitar los humedales, los bosques en cuencas abastecedoras de agua, realizar un uso más eficiente del agua, tratar y reciclarla, y crear una ciudad más permeable.
Público asistente
Por su lado, el director del Departamento de Prevención y Salud Pública Odontológica de la Facultad de Odontología, Carlos Araya, señaló que existe un gran interés por formar estudiantes integrales, “ellos trabajarán en el área de la biología, pero muchas veces nos olvidamos que es importante conocer sobre ecología y el medio en donde está inserto el ser humano”. En relación a estas charlas, el académico afirma que siempre han buscado temáticas que sean de un desarrollo más amplio para los estudiantes que se encuentran realizando su internado, “estas instancias tienen una muy buen acogida. Además, en esta ocasión los estudiantes estaban muy agradecidos con el regalo de un árbol nativo”.
Por otro lado, el estudiante de odontología, Rodolfo Valdebenito, quien se encuentra realizando su internado en Curicó, admitió que a pesar de no tener grandes expectativas antes de la charla, le gustó bastante el tema de conversación, “pensé que sería más técnico, pero es abierta a todo público, y realmente muestra una realidad que es poco conocida. Tener otro punto de vista siempre es positivo”, destacó el estudiante.
