Estudiante de postgrado pasará dos meses trabajando con los campesinos de Ranchillo Alto, Yungay
Hace algunas semanas, la geógrafa y estudiante de Máster en Agroforestería de la Universidad Laval de Canadá, Catherine Mercier, llegó a la Facultad de Ciencias Forestales de la UdeC, para realizar un intercambio estudiantil por dos meses. Esta pasantía tiene como objetivo desarrollar su tesis de postgrado en conjunto con el académico Dr. Francis Dube en el predio Ranchillo Alto perteneciente a la Facultad de Ciencias Forestales, en la Comuna de Yungay.
En este predio, el Dr. Dube está liderando un proyecto con larga proyección en torno al manejo silvopastoril en pro del desarrollo sustentable de los campesinos que viven en esta zona precordillerana. Ante ello, Catherine trabajará en conjunto con los 15 campesinos que están involucrados en el proyecto para desarrollar su tesis de carácter social: “Incentivos de la implementación del sistema silvopastoril de gran escala en Ranchillo Alto”, con el objetivo de evaluar las motivaciones y obstáculos de realizar este proyecto según sus experiencias vivenciales. “Analizar la percepción de los campesinos sobre los beneficios de la agroforestería y cómo ésta debe cambiar la vida de ellos, es un tema que ha tenido poca investigación en esta línea de estudio”, señaló Dr. Francis Dube, quien agrega además que en la Revista Científica Agroforestry Systems hay muy pocas investigaciones en esta línea, por lo tanto existe un potencial de desarrollo para abordar la temática social.
“Los campesinos conocen bien el campo, tiene mucho conocimiento, saben qué va a ocurrir y cómo será, es interesante ver con ellos cuáles son los beneficios y los problemas que tienen a diario, para integrar ese conocimiento en el desarrollo del sistema agroforestal que está comenzando en este lugar, de esa forma el proyecto puede ser un ejemplo para otros lugares, ellos pueden saber más que los científicos que vienen de la ciudad”, destacó Catherine, quien además destaca la diversidad de especies arbóreas nativas presentes en el sector y la longevidad de algunos ejemplares.
La estudiante señaló que tras realizar un curso de agroforestería en Cuba, logró adquirir experiencia en el trabajo con campesinos, conocer cómo viven y de qué forma generar confianzas, “además trabajé en Quebec con una estudiante de doctorado en agroforestería y fue realmente positivo, pues aprendí técnicas de comunicación para generar entrevistas grupales, cómo elaborar las preguntas de mejor manera y guiar la energía del grupo”, destacó. Así mismo, en relación a la forma de trabajo que conoció en Cuba, la estudiante destacó las cooperativas rurales como forma de trabajo, pues así mejorarán técnicas de cultivo y manejo silvícola, “ellos se daban cuenta en el camino que realizando manejo del bosque podían tener mayor beneficio en sus cultivos, pero no era un sistema que se trabajaba desde un inicio, la diferencia es que no era intencional”, destacó.
Sin duda, este enfoque social es de importancia para Ranchillo Alto debido a que el sistema a implementar se pretende replicar como ejemplo de agroforestería en otras zonas rurales. “Necesitábamos este tipo de intercambios del extranjero, pues ellos tienen más experiencia en agroforestería, sobre todo en aspectos prácticos del área social. Por otro lado, con este proyecto es importante internacionalizar el postgrado, ya que Ranchillo Alto ofrece un potencial único, tenemos un relicto de bosque nativo con distintos niveles de intervención, y algunos sectores prácticamente intactos donde podemos realizar manejo silvícola y agroforestería en un mismo predio”, señaló. A su vez, recalca que hoy en día se encuentran dos estudiantes extranjeras vinculadas al doctorado en Ciencias Forestales investigando en Ranchillo Alto, la costarricense Marianela Alfaro, quien estudia la calidad de los suelos en el sistema silvopastoril, y la venezolana María Gabriela Medina, quien se encuentra desarrollando una serie de indicadores de sustentabilidad del mismo sistema.
Desde hace un poco más de un año, los campesinos han realizado un gran trabajo de limpieza y roce manual con motosierras, volteando los árboles seleccionados por sanidad que tienen pudrición para utilizar los trozos para leña y los más sanos para aserrío, madera que se utilizará en la implementación del campo. Posteriormente, los campesinos proceden a barbechar la tierra, para luego -a fines de abril- sembrar las más de 30 hectáreas que están destinadas a silvopastoreo. Por último, el Dr. Dube destaca el trabajo en equipo y la motivación de los campesinos en relación a los beneficios que obtendrán, “un ejemplo de ello, es que los campesinos se organizaron y decidieron aportar económicamente para comprar un equipo profesional para cortar arbustos leñosos tal como la quila, con el objetivo de trabajar con alta productividad y mejorar la condición ergonómica de trabajo, es más seguro y todos se sienten parte de esta nueva adquisición. Es la primera vez que la comunidad se organiza de esa forma y proponen una nueva idea para su desarrollo en el marco de este proyecto”, destacó el científico, quien está satisfecho con la respuesta de los campesinos.

