Si hablamos de agua invisible, la hidrogeología es quien se encarga de estudiarlo, pues investiga las aguas subterráneas, esas que no son posible de ver, pero sí de analizar mediante herramientas tecnológicas. Los reservorios de agua se infiltran por el subsuelo según el tipo de roca, para conocerlos es necesario identificarlos, caracterizarlos, conocer sus límites, analizar si es posible extraer este recurso, saber qué sucedería en este caso y qué cantidad es posible extraer, además de conocer la calidad del agua analizada.
Para estudiarlo se utilizan métodos indirectos, en donde se utiliza la geofísica con sondas y corrientes eléctricas o electromagnéticas en el suelo, sísmica para medir las ondas y su recepción, y analizar el desplazamiento de la onda para saber si existe agua; y también existe la geohidroquímica que estudia la calidad y la edad del agua. Los métodos directos para estudiarlo integran a la geología, para medir las vertientes y pozos que permiten directamente extraer agua, y analizar los tipos de roca, entre otras cosas.
Tomando en cuenta que las condiciones geográficas, geomorfológicas y climáticas de Chile, controlan la distribución de los recursos hídricos del territorio, y que estamos adaptándonos a altas temperaturas, sequía y escasez de precipitaciones causadas por el cambio climático, es importante estudiar y conocer las aguas de superficie como las subterráneas -llamadas acuíferos-, las cuales son vitales para la gestión de los recursos hídricos.
Para ello, la Hidrogeóloga y Magíster Elisabeth Lictevout Pitiot, se integró desde el segundo semestre al Departamento de Manejo de Bosques y Medio Ambiente de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción. La científica formada en la Universidad de Montpellier en Francia, se especializó en Hidrología y Gestión de Recursos Hídricos, y trabajó durante varios años en consultorías y en proyectos de la Comisión Europea, en donde tuvo la oportunidad de colaborar con poblaciones vulnerables de Centroamérica y el Sudeste Asiático para dar acceso a agua potable.
Luego de colaborar en proyectos relacionados con la gestión de recursos hídricos en Jordania, África, Medio Oriente y Europa del Este, decidió retomar formalmente el vínculo científico con su universidad de origen en el área de investigación, razón por la cual tuvo la oportunidad de radicarse en Iquique en el Centro de Investigación y Desarrollo en Recursos Hídricos –CIDERH- donde llegó a ser directora por cuatro años. Luego comenzó su doctorado para abocarse completamente a la investigación en la pampa del Tamarugal, específicamente para estudiar cómo integrar las características hidrogeológicas sociales y económicas para establecer un plan de gestión de aguas subterráneas. “Hay que trabajar en la gestión de aguas subterráneas, pues existen muchos mitos ya que es un recurso que no se ve, es difícil de entender, entonces es necesario comprender que es un cuerpo de agua finito, y que es necesario compartirlo entre los actores involucrados, ya sea comunidad, empresa, etc. Ese es un trabajo que integra a la ciencia, sociedad y economía”, destacó la científica. “Además de mi doctorado, realicé consultorías, siempre estoy vinculada a Naciones Unidas, pero por ahora quiero dedicar mi tiempo en ciencia y docencia, estoy muy contenta en todo nivel, ya sea personal y profesional, estoy realizando lo que me gusta sin perder el vínculo con instituciones internacionales”, señaló la científica quien, este año, estuvo apoyando a comunidades locales para medir la calidad de agua en Paraguay.
La potencialidad de la Hidrogeología en el sur de Chile
La científica señala su interés por investigar la relación entre agua-plantaciones, agua-bosque nativo y agua-cambio climático, “sobre todo comprender cómo se relacionan los diferentes compartimentos hidrológicos con el agua subterránea y el bosque, los acuíferos han sido poco estudiados, así es que espero ser un aporte en estos temas para la Facultad y la región”, señaló la académica quien colaborará en las asignaturas de Hidrología Forestal, Manejo de Cuencas y Bioclimatología en las carreras de Ingeniería Forestal, e Ingeniería en Conservación de Recursos Naturales.
Según la científica existe mayor conocimiento sobre aguas superficiales que subterráneas. En la Cordillera de la Costa es menos relevante estudiarlo debido al tipo de roca, sin embargo en la Depresión Intermedia existe mayor presencia de ellas, pues son arenales, ante ello afirma que es necesario investigar cómo las plantaciones afectan a los acuíferos teniendo en cuenta la influencia del cambio climático y de menores precipitaciones en la zona. “Seguramente poco a poco los diferentes usos del agua dependerán cada vez más de aguas subterráneas -por pozos- y menos de aguas superficiales. Es importante caracterizarlo, saber cuál es la relación del bosque con el acuífero, y ahí está el gran desafío de trabajar en esta área que no ha sido estudiada”, destacó.
Por último, es necesario investigar si el agua subterránea es un factor elemental en la degradación de bosques para proponer soluciones. “Aunque en el sur existen más precipitaciones, es un desafío mayor estudiar las aguas subterráneas aquí, tomando en cuenta la adaptación al cambio climático es necesaria una mejor gestión de lo que existe, si no se gestiona se agotará el recurso, son desafíos interesantes que necesitan ciencia básica para aplicar soluciones según las necesidades del territorio”, destacó.
