Visualizar distintas realidades en el ámbito público y privado del área forestal en Chile y Argentina, y aprender sobre distintas opciones de desarrollo que no están presentes en la Región del Biobío, fue el objetivo de la gira por el sur de la carrera de Ingeniería Forestal de la Universidad de Concepción, actividad que se realizó entre el 10 al 19 de diciembre y que contempló distintas estaciones para empaparse de la realidad en cada sitio. Entre las más importantes, los estudiantes conocieron la producción de madera de Pino oregón en Villarrica y Pino ponderosa, especies que se utilizan para producir vigas laminadas de longitud mayor a 30 m y ladrillos de madera en Junín de los Andes, Argentina, para la construcción de cabañas.
Bajo el concepto de sumar horas bosques, el jefe de carrera de Ing. Forestal UdeC, Dr. Eduardo Peña señala que a través de la gira, los estudiantes se sienten plenamente involucrados con los desafíos mostrados, “comienzan a pensar en nuevas interrogantes y quedan motivados con algunos casos, de esa forma van creando una nueva perspectiva que puede desembocar en su área de desarrollo como profesional”, destacó.
Entre los lugares visitados, conocieron el Fundo Voipir de Villarrica para conocer la cadena completa de las plantaciones de Pino oregón, desde la cosecha de la semilla, la producción de plantas, plantación, tratamientos silvícolas de podas y raleos, aserradero para la producción de madera aserrada, y vigas laminadas. Además visitaron el manejo de bosque nativo de renovables de roble, raulí y coigüe para la producción de madera aserrada en Villarrica y Panguipulli. “Lo más importante de esta visita es que el crecimiento del bosque nativo ha sido bastante buena, en 10 años pueden alcanzar 10 metros de altura, antes no se manejaban estas cifras, sólo era 0,5 metros; por lo tanto el periodo en que es posible producir madera de bosque nativo se reduce a unos 35 o 40 años, la madera lógicamente se demora más en crecer, pero su valor es mucho mayor”; señaló el Dr. Peña.
En Argentina conocieron cultivos en ambientes con estrés ambiental y la producción de Pino ponderosa, esta especie proveniente de EEUU ha suplido la demanda de madera que se requiere para construcción, y a través de CORFONE –Corporación de Forestación de Neuquén- se ha trabajado en la innovación de sus productos a través de los ladrillos de madera, de esa forma sumaron valor y calidad al producto. Además, la corporación ha desarrollado el concepto social en sus áreas de desarrollo forestal, “el material que se obtiene de los raleos se entrega a las comunidades rurales y reservas indígenas, es leña a cero costo, por lo tanto las personas se ven directamente beneficiadas con las plantaciones forestales”, señaló el Dr. Peña.
Luego de conocer el manejo realizado en el Parque Nacional de Junín y Nahuel huapi, los estudiantes junto a los profesores regresaron a Chile para observar las zonas de suelos inundados en la zona de Puerto Montt que limitan el crecimiento del bosque nativo y plantaciones, y conocieron la realidad de las comunidades rurales que subsisten por la leña obtenida del bosque nativo, “existen grandes desafíos en ello, cómo hacer sustentable el manejo del bosque sin dañarlo”, señaló el profesor Dr. Peña. Así mismo, Germán Pando, jefe del Departamento de Fiscalización y Evaluación Ambiental de CONAF Región de los Lagos, quien compartió una charla sobre las áreas de desarrollo de la institución, señaló que sin duda el uso de la leña en bosque nativo es uno de los mayores desafíos para los Ingenieros Forestales presentes en la zona, “la sustentabilidad del bosque nativo depende de cómo nosotros logremos mantener o controlar adecuadamente la producción y comercio de la leña, es un producto que está arraigado a la cultura de los habitantes de la región, no lo dejarán de utilizar, por lo tanto tenemos que convivir con ello, y buscar la mejor forma de un manejo sustentable”, señaló.
Por otro lado, el profesional destacó esta actividad para la formación de los futuros Ingenieros Forestales, “este tipo de iniciativas nos permite a nosotros refrescarnos con nuevas visiones, y a ellos conocer el trabajo que realizamos en distintos territorios visualizando distintas realidades, para que sepan a qué se pueden enfrentar cuando salgan al mundo laboral. Es positivo conocer los desafíos en los cuales posiblemente se embarcarán en un futuro próximo”, destacó. Así mismo, señaló que obtener nuevas enfoques críticos sobre el trabajo en el área y el manejo de nuevas tecnologías, son características que dominan los nuevos profesionales y que sin duda promueven el mejoramiento del desarrollo forestal, “se nota el aporte de un profesional con motivación que está preparado y consciente de lo que pretende realizar en pos de la protección de recursos naturales”, destacó el Sr. Pando.
Experiencia provechosa
Para Bárbara Henríquez, estudiante de 5to año de Ing. Forestal, esta gira fue una gran experiencia pues logró conocer distintos lugares y oportunidades para desarrollarse profesionalmente, “específicamente me llamó mucho la atención la situación forestal de Argentina, falta mucho por hacer y nosotros tenemos bastantes herramientas para colaborar en ello”, señaló. Además, destacó que los ingenieros forestales deben saber cómo comunicar de forma efectiva hacia la comunidad ya que existe desconocimiento, “con respecto a las especies exóticas, es importante que la comunidad comprenda que con un buen manejo se puede utilizar la leña de forma sustentable y obtener mayores oportunidades para su futuro”, señaló.
Por su cuenta, el estudiante Ricardo Montesinos destaca que desde que comenzó a estudiar Ing. Forestal ve con otros ojos el bosque, “ahora observo el trasfondo de productividad o de sustentabilidad. Específicamente en esta gira he podido comprender mejor el manejo de especies nativas y exóticas, y ampliar las posibilidades de mi región para replicar distintas acciones”, señaló. Así mismo, en relación a la realidad de Argentina, destaca la capacidad de innovación para crear nuevos productos forestales y el trasfondo social que posee el sector a pesar de las dificultades económicas existentes. “Estas realidades, me generan muchas preguntas sobre cómo fomentar actividades productivas en medianos y pequeños propietarios para que sean sostenibles en el tiempo, crear nuevos productos para ayudarlos a mantenerse”, señaló.
Entre los siete estudiantes de la carrera, participó la alumna de intercambio Margot Auxbordes proveniente de la Université libre de Bruxelles, Francia, quien está estudiando biología de organismos y ecosistemas, y se encuentra completando la especialización en ecosistemas forestales en la UdeC. “He conocido mucho más biodiversidad en estas zonas, y he logrado visualizar el equilibrio entre producción y conservación de los recursos naturales”, señaló. Además afirmó que este tipo de actividades, le ha permitido conocer más nuestra cultura y socializar con los compañeros de la Facultad, aspectos que son vitales para su intercambio estudiantil.