Evelyn Bustos y Carolina Salazar, son jóvenes científicas que trabajan actualmente en la Universidad de Concepción en el área de la biotecnología, sin embargo, paralelo a sus trabajos formales, decidieron formar un proyecto de negocio denominado, Floresencia, el cual integra ciencia con cosmética orgánica, dos de sus grandes pasiones.
Floresencia, se dedica a la elaboración de aceites esenciales orgánicos de origen vegetal 100% naturales, extraídos desde especies locales nativas, endémicas y exóticas de nuestra flora con reconocida acción medicinal, especiales para su uso en aromaterapia, medicina natural y desinfección de ambientes. Entre los productos elaborados, se encuentran bálsamos labiales, shampoo sin sal, mantecas corporales humectantes, cremas y aceites con distintas propiedades, entre otros.
Luego de postular y adjudicarse fondos de Innova Biobío -en su Undécima Convocatoria de Innovación Emprendedora del año 2013-, comenzaron a desarrollar la etapa productiva para concretar los prototipos y generar los primeros aceites y cremas. “Nos capacitamos mediante un curso y comenzamos con las ventas de productos en ferias locales para saber cómo sería la recepción del público en Concepción, llevándonos una grata sorpresa, ya que existe una gran necesidad por este tipo de mercado, la gente se está informando más sobre el origen de los productos sin compuestos químicos”, señaló Evelyn Bustos, Licenciada en Química y estudiante de Magíster en Ciencias Forestales UdeC.
El hecho de tener una completa formación en Biotecnología Vegetal, Química y Ciencias Forestales, les brindó una base científica sólida sobre los productos naturales, derivando en la fusión de las áreas de estudio para crear cosmética natural sin preservantes, aditivos, ni solventes químicos, pensando siempre en el bienestar y salud del cuerpo. “Quisimos tomar las herramientas de nuestro trabajo profesional, para crear productos completamente distintos, con una calidad 100% natural, basándonos en plantas medicinales que han sido utilizadas por nuestros pueblos originarios, debido a sus diversas propiedades, como son por ejemplo el peumo, boldo y matico. Por todo esto, nuestro trabajo lo realizaremos de forma certificada bajo parámetros que den seguridad a los clientes”, señaló Carolina Salazar, Ingeniera Civil en Biotecnología y Magíster en Ciencias Agronómicas. Por otro lado, las científicas trabajan directamente con personas oriundas de Florida, Región del Biobío, lugar en donde se encuentra el vivero y laboratorio destinado a este negocio, para la recolección de especies como materia prima, instancia en donde las investigadoras aprovechan de enseñar cómo podarlas sin destruir su material.
El proceso de extracción, consiste en la destilación por arrastre de vapor, es decir se condensa el aceite para ser separado con el agua por proceso de decantación, de esta forma aprovechan también el agua aromática para su comercialización. “Nuestros procesos son sustentables, todo se utiliza, incluso el agua que no ocupamos termina en el vivero de las plantas, y el desecho de materia prima -hojas y otros- se utiliza como tierra de hoja para abono, tan sólo nos quedaría cambiar los envases para que sean biodegradables”, señaló Evelyn Bustos.
Diferenciarse con la gran cantidad de pequeños emprendimientos artesanales es uno de los objetivos de su negocio, Carolina Salazar aclara que “ese es el sello que queremos darle a nuestra empresa, certificarla para que la gente comprenda que estos productos y sus compuestos son biológicos, naturales y se reciclan”, destacó.
Las científicas destacan además el apoyo recibido por Incuba UdeC en el transcurso de este proyecto, quienes les han dado la confianza para proyectar su idea de negocio, y han generado una alianza positiva en el cumplimiento de sus metas.
Entre los objetivos a corto plazo, pretenden obtener la certificación de su laboratorio, aumentar las líneas de investigación en cosmética para lanzar nuevos productos y establecerse en un local propio. Actualmente, están realizando el plan de negocios y postulando a la etapa de perfil de Innova Biobío para seguir creciendo, postular al Concurso Capital Semilla de CORFO, y estar certificadas por el Instituto de Salud Pública y el Ministerio de Salud.
Cabe destacar que las investigadoras forman parte del equipo de científicos del proyecto Fondef-IDEA “Propagación in vitro de Rhodophiala pratensis y su uso como fuente de alcaloides de importancia farmacológica”, liderado por la Dra. Matilde Uribe de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, el cual busca potenciar la producción de alcaloides de esta especia nativa, para ampliar las posibilidades existentes de compuestos que han resultado ser eficaces en su acción para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.
Para encontrar sus productos, ya están disponibles en la tienda Kindemundo –Ongolmo 155- y Sushihana de Pedro de Valdivia, o bien es posible contactarse directamente a través de su página web http://www.floresencia.cl/ (ventas@floresencia.cl, contacto@floresencia.cl)


