A mediados del año 2013, el Ministerio de Bienes Nacionales licitó el predio Ranchillo Alto, ubicado en la comuna de Yungay de la Provincia de Ñuble, para futuros proyectos en torno a la conservación ambiental, turismo sustentable, e investigación científica en el área forestal y manejo de recursos naturales; licitación adjudicada por la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción ante un proyecto de investigación y desarrollo rural. Esta gestión se realizó en el marco del plan de licitaciones de inmuebles fiscales para el año 2013, en el cual se consideraron más de 440 terrenos a lo largo del país.
En total, el predio Ranchillo Alto abarca 561 hectáreas y se encuentra inserto en un sitio prioritario de conservación correspondiente al Corredor Biológico Nevados de Chillán – Laguna del Laja, área que protege a especies amenazas y que en su conjunto fue declarado Reserva Mundial de la Biósfera.
Para adjudicarse la concesión, la Facultad de Ciencias Forestales presentó un proyecto diseñado para promover el desarrollo rural a través del trabajo con la comunidad y el manejo sustentable del bosque nativo. “El proyecto consiste en definir y establecer mecanismos para asegurar la sustentabilidad ambiental, social y económica de las comunidades rurales mediante un programa de investigación, desarrollo e innovación en agroforestería, conservación, silvicultura de bosque nativo y ecoturismo”, destacó el Decano Dr. Manuel Sánchez. Para lograrlo, la Facultad desarrollará el Centro de Investigación para el Desarrollo Rural Sustentable –CIDERUS-, con la finalidad de transferir conocimiento y tecnología en el manejo de los recursos naturales con un enfoque sustentable.
A través de este centro demostrativo, se potenciarán buenas prácticas de manejo de bosque nativo y recursos naturales incorporados al predio, para ser divulgado a los pequeños propietarios rurales pertenecientes a las juntas vecinales, y posteriormente exportar estas experiencias al resto del país en zonas donde se puedan aplicar.
En el lugar, existen componentes de conservación como esteros y cuerpos de agua, bosques de coigüe y de roble, pájaros carpintero negro, y cérvidos como el pudú y el huemul, entre otros. Según el investigador Dr. Cristian Echeverría, dentro del contexto de la Convención de la Diversidad Biológica, el predio Ranchillo Alto podría aportar como un área demostrativa en la cual se conserven los diferentes componentes de la biodiversidad y se haga un uso sostenible ellos. Según el académico el predio posee áreas de alto valor de biodiversidad los cuales podrían usarse para su conservación como también para su manejo sustentable bajo un enfoque transdisciplinario y de manejo adaptativo. “La Facultad de Ciencias Forestales cuenta con las capacidades científico-técnicas para aplicar estos enfoques, y lograr así, conservar y manejar los recursos naturales que el predio presenta siguiendo una trayectoria diferente a la que posee el resto del paisaje pre-andino de la zona”, destacó el científico.
Por otro lado, la profesora Dra. Rosa Alzamora, quien se especializa en economía y manejo forestal destaca la condición del bosque pues es un observatorio de Nothofagus con una superficie significativa la cual puede ser sectorizada en función de su fragilidad y de objetivos de investigación. “Es posible construir un bosque modelo para investigar en conservación y biodiversidad, en modelos de silvicultura, en turismo, etc. Además sería aconsejable diseñar un modelo de negocio en función de la investigación y del turismo científico-social, el cual podría generar recursos para la Facultad y para la comunidad aledaña, la cual ha sido partícipe del proyecto y aporta información de mucho interés”, señaló.
Además, desde el área de la biotecnología, se podrá investigar cuál es el estado de conservación de las especies ante la intervención de cosecha selectiva de árboles que realizaron por años los campesinos, “de esta forma podremos investigar cuáles son los mejores tratamientos para favorecer la regeneración evaluando la variabilidad de los genes. El objetivo no es sólo regenerar, sino realizarlo de tal forma que los genotipos tengan la posibilidad de estar presentes para mantener el potencial evolutivo de la especie, pensando en el largo plazo”, destacó el profesor Dr. Rodrigo Hasbún.
Otro de los profesores presentes que trabajará en el predio, es el Dr. Burckhard Müller-Using, quien enfatiza que este lugar es un gran regalo para la Facultad pues se podrá investigar profundamente en bosque nativo, “tenemos la posibilidad de estudiar y aprender sobre el manejo de la regeneración de bosques viejos, escenario que antes no habíamos podido realizar”. Además, señala que es necesario rejuvenecer los bosques viejos para fortalecer su rol de secuestrador de carbono mediante el manejo de la silvicultura.
Así también, el Dr. Eugenio Sanfuentes, especialista en patologías forestales, señala que en este lugar existe un potencial interesante para proponer investigaciones sobre problemas asociados a pudrición central de árboles en pie, especialmente de Nothofagus. “Éste es un problema que deteriora la madera del árbol, causado por hongos basidiomycetes, el cual se inicia normalmente desde el centro del árbol hacia afuera, generando importantes pérdidas en la madera;y probablemente, en este predio, exista una alta incidencia de ello”, señaló.
Por último, es importante destacar que en la iniciativa del proyecto CIDERUS, se conjugan los esfuerzos de la Facultad de Ciencias Forestales, la Facultad de Agronomía y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción; y además, se cuenta con la participación activa del Center for Agroforestry of the University of Missouri de EEUU, y del GroupeInterdisciplinaire de Recherche en Agroforesterie de l´Université Laval de Canadá.




